29 febrero, 2024

Brillante Jr quema sus naves en pos de sus sueños

Tiene 22 años de edad, pero está por cumplir nueve como gladiador profesional. Es el lagunero Brillante Jr., quien con base a mucha dedicación y gran vocación se ha podido abrir paso en el deporte de los costalazos. Su esfuerzo se ha visto recompensado y mañana estelariza la función de gala que se llevará a cabo en la Arena México, escenario en el que disputará la final del Torneo la Gran Alternativa en el que llevará como pareja a Místico para enfrentarse a Máscara Dorada y Neón.

‘Es una gran responsabilidad encabezar una función en la Arena México. Ya he tenido oportunidad de hacerlo, por lo que más que nervios hay una emoción muy grande por salir con el brazo en alto’, señala.

Para Brillante Jr., el mundo de la lucha libre no es nuevo. Lo conoce prácticamente desde que vio la primera luz. El lagunero heredó el nombre artístico de su primo Manuel Andrade, mejor conocido como La Sombra durante su paso en el CMLL y quien actualmente triunfa a nivel mundial como Andrade El Ídolo.

Después del importante compromiso que tendrá mañana en la catedral del pancracio en nuestro país viajará a Japón, porque sus buenas actuaciones le valieron para llamar la atención de la prestigiada empresa asiática Japan New Wrestling, que decidió programarlo en la serie de funciones ‘Fantasticamania’’ en la que los mejores gladiadores de nuestro país se miden contra lo más selecto del lejano oriente.

‘Será mi primer viaje al extranjero. Cuando me dieron la noticia estaba muy feliz, porque la empresa se fija en los luchadores de otros países y deciden a quién llamar. No es un acuerdo de empresas o algo por el estilo. Es muy interesante’.

‘Nunca he luchado fuera de México. Será una experiencia única’, comparte con una sonrisa que se alcanza a apreciar debajo de la espectacular y lujosa máscara negra que porta con orgullo.

Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas. Ocupar un sitio de privilegio en la Seria y Estable le ha costado tomar decisiones fundamentales en su vida. ‘Un día recibí la invitación para participar en un torneo del Consejo Mundial de Lucha Libre. Yo cursaba el sexto semestre de ingeniería civil. Debía dejar la escuela y dejar mi Comarca Lagunera para abrirme paso en la Ciudad de México. Durante varios días pensé muy seriamente al respecto hasta que decidí hacer el viaje y probar fortuna. Siempre ha sido mi pasión la lucha libre’, señala el norteño, que en su tierna infancia practicó lucha greco-romana ‘pero no me hacía vibrar. Lo mio es la lucha libre’.